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Atrás Jesús Paños Arroyo, El Presidente del Consenso y la Modernidad

Jesús Paños Arroyo, El Presidente del Consenso y la Modernidad

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Lamentamos profundamente comunicar el fallecimiento de nuestro querido expresidente, líder de la transformación del Colegio durante dos décadas. Jesús Paños deja un legado definido por la modernización de la institución y un humanismo profundamente cercano.

El sector de la edificación y la arquitectura técnica española despiden a una de sus figuras más insignes y respetadas de las últimas décadas: Jesús Paños Arroyo. Quien fuera presidente del Colegio de Aparejadores de Madrid entre 2005 y 2025 ha fallecido, dejando tras de sí una institución no solo más fuerte y cohesionada, sino profundamente adaptada a los desafíos de un siglo que él supo leer con antelación.

La trayectoria de Jesús Paños al frente del Colegio no se explica mediante grandes golpes de efecto, sino a través de lo que sus colaboradores más cercanos han definido como un liderazgo sereno. Desde aquella noche electoral de 2005 que le aupó a la presidencia, donde antes de finalizar el recuento ya instaba a su equipo a planificar el futuro, Jesús Paños demostró que la verdadera transformación nace del trabajo constante y la claridad de ideas.

Bajo su mandato, el Colegio dejó de ser una entidad simplemente administrativa para convertirse en una institución prestadora de servicios las 24 horas y los siete días de la semana. Su visión permitió al colectivo de los arquitectos técnicos navegar a través de crisis económicas y sanitarias, como la de 2020, que actuó como catalizador de una digitalización que él ya había puesto en marcha años atrás.

Dos hitos materiales resumen su paso por la presidencia. El primero, la rehabilitación integral de la sede histórica en la calle Maestro Victoria 3. Frente a la opción fácil de vender el inmueble y trasladarse a la periferia, Paños apostó por conservar el activo institucional, transformando un edificio laberíntico de principios del siglo XX en una joya modernista plenamente accesible y tecnológicamente puntera. "La casa de los aparejadores", como él gustaba llamarla, es hoy su mejor legado.

El segundo gran hito es la Fundación Escuela de la Edificación (FEE). Bajo su impulso, la Escuela dejó de ser un centro de formación convencional para convertirse en el motor de vanguardia del sector, garantizando que los profesionales madrileños lideren hoy áreas críticas como la rehabilitación energética, la sostenibilidad y el modelo BIM.

Más allá de los balances y las cifras, Jesús Paños será recordado por su "templanza". Poseía la rara habilidad de escuchar a todos y alcanzar consensos en los momentos más tempestuosos. Pero, sobre todo, destacó por su generosidad silenciosa; gestos discretos para ayudar a compañeros en dificultades que nunca buscaban el reconocimiento público.

Su pasión por la profesión se extendía a la cultura. Miembro activo del grupo de teatro "La Farándula de San Ginés", Paños entendía que "hacer Colegio" también significaba fomentar el ajedrez, la música en el Auditorio Nacional o la solidaridad en carreras populares. Para él, la arquitectura técnica era una disciplina con alma.

Como recordaba su compañero de viaje desde los años 80, Rafael Fernández Martín, Jesús Paños supo integrar y armonizar voluntades. Hoy, el Colegio de Aparejadores de Madrid es una entidad moderna, transparente y útil para la sociedad gracias a un hombre que hizo de la vocación de servicio su bandera.

Se marcha el expresidente, pero queda su huella en cada rincón de Maestro Victoria, en cada avance digital del sector y en el recuerdo de un colectivo que hoy, con orgullo y gratitud, despide a todo un caballero de la edificación.

Descanse en paz.

Servicio de Atención al Colegiado - SAC
t: 91 701 45 00
@: buzoninfo@aparejadoresmadrid.es